El voluntariado es una actitud social, que da respuesta a un sentimiento común de sentirse solidario. En el voluntariado, cada persona da según sus posibilidades, y a cada uno, según sus necesidades.
Los voluntarios son muy necesarios para las organizaciones con las que trabajan: aportan habilidades adicionales, perspectivas nuevas y mano de obra, que a menudo, se necesita desesperadamente.
Trabajar como voluntario es una experiencia muy gratificante que enriquece tu vida en muchos sentidos, una frase muy común de los voluntarios es que “reciben mucha más de lo que dan”.
El voluntario beneficia tanto a la sociedad en general, como al propio voluntariado. Realiza importantes aportaciones a nivel económico y social, y contribuye a formar sociedades más cohesivas, ya que fomenta la confianza y la reciprocidad entre los ciudadanos.
Ser voluntario de la Cruz Roja significa pertenecer a una institución humanitaria, cuyos objetivos son la búsqueda y el fomento de la paz, la cooperación nacional e internacional, la difusión y enseñanza del Derecho Internacional Humanitario; la defensa de los Derechos Humanos; la ayuda a las víctimas en situaciones de conflicto, accidentes o catástrofes; la atención a todas las personas que sufren; la promoción y colaboración en acciones de solidaridad, de cooperación al desarrollo y de bienestar social; el desarrollo de actividades formativas para conseguir la paz, el mutuo respeto y el entendimiento entre todos los hombres.